Hoy ha comenzado la Nueva Era, la era de la Nueva Alianza.
Hoy, 11-05-2010 (1+1+5+2+1=1+0= 1), ha comenzado la Nueva Era, la de la Nueva Alianza con Yahveh.
Hoy, se han unido fuego con fuego, montaña con montaña, isla con isla, nieve con nieve.
Hoy ha llegado a la isla de Tenerife, donde se encuentra el volcán de "El Teide", la nube de cenizas procedentes del volcán islandés Eyjafjallajökull (ey «isla», fjall «montaña» y jökull «glaciar»), frecuentemente abreviado Eyjafjalla.
Para ello, la nube ha tenido que salvar una distancia de 3.931 kilómetros (3+9+3+1=1+6= 7, el número de Lamec, de la plenitud y la perfección)
El número siete es el número bíblico de la perfección, y se le da énfasis en la narración de Lamec, que fue el último patriarca antes del Diluvio, el cual señaló el fin o la conclusión de una Era.
¿Podría ser "El Teide" el nuevo Monte Sinaí, el lugar de la nueva alianza? Hay señales que así lo indican, haciéndolo un lugar propicio:
"El Teide" (7 letras), es un volcán situado en la isla de Tenerife (Islas Canarias, España). Con una altura de 3.718 metros sobre el nivel del mar y más de 7.000 metros sobre el lecho oceánico, es el pico más alto de España, el de cualquier tierra emergida del Océano Atlántico y el tercer mayor volcán de La Tierra desde su base, después del Mauna Loa y Mauna Kea, ambos en la isla de Hawaii. Era llamado por los guanches "Echeyde" (7 letras). Se encuentra en la isla ("ey" en islandés) de Tenerife, nombre que procede de "Tene-" (montaña, "fjall" en islandés) e "ife" (blanca) -vocablos que suman siete letras- con la adición de una "r" en posición medial con la castellanización del vocablo.
Los romanos denominaron a la isla "Nivaria" (7 letras), una de las "siete islas de Canaria" (7 letras). El Teide era un volcán considerado sagrado desde la antigüedad y tenía reminiscencias mitológicas, como el Monte Olimpo en Grecia. Para los aborígenes guanches este volcán era sagrado y recibía el nombre de Echeyde (palabra de 7 letras que después de la castellanización, derivó en el nombre actual) que significaba infierno. Según sus creencias en él vivía Guayota (7 letras), el demonio del mal. Según la leyenda, Guayota secuestró al dios Magec (dios de la luz y el sol) y lo llevó consigo al interior del Teide. Los guanches pidieron clemencia a Achamán (7 letras), su dios supremo. Achamán consiguió derrotar a Guayota, sacar a Magec de las entrañas de Echeyde y taponar el cráter. Dicen que el tapón que puso Achamán es el llamado Pan de Azúcar, el último cono, de color blanquecino, que corona el Teide.
El Teide constituía para los antiguos canarios una especie de "Axis Mundi", un lugar situado en el centro del mundo que actúa como punto de contacto entre diferentes niveles del universo. Este axis mundi o ‘eje del mundo' es señalado a menudo por un árbol sagrado, un monte u otro objeto mítico, como por ejemplo un altar que une el cielo, la tierra y el inframundo. Este eje del mundo se sitúa entre "siete puntos" (las siete Islas Canarias), que conforman un septagrama, una estrella de siete puntas, símbolo de la síntesis, integración e inteligencia oculta. El septagrama se asocia con los siete planetas de la astrología clásica y de otros siete sistemas, tales como los siete Sufic Latifah (facultades sutiles), los siete Arcángeles, los chakras hindúes, los días de la semana y la energía femenina del Universo.
Por tanto, como proclamé en mi Segunda Carta (http://cartasdelamec.blogspot.com): Lamec representa la plenitud, lo perfecto o completo, así como el final de una Era y el comienzo de otra nueva. A él le encomienda YHVH la misión de fundar una nueva tribu, una nueva comunidad en la perfección y plenitud del amor sagrado y universal, simbolizado en el número 777. El ojo de Dios dentro de un septagrama será la señal de la nueva comunidad. Buscará el nuevo Monte Sinaí, donde tendrá lugar una nueva alianza, y allí erigirá un altar de piedra no tallada.
YHVH, al dirigirse a mí llamándome Lamec, quiere que lidere una nueva "tribu", una nueva comunidad, de la que saldrá el elegido o la elegida para salvar al mundo: el nuevo Noé, el nuevo instrumento de salvación; aquel hombre, o aquella mujer, que será capaz de hacer comprender a la humanidad que sólo en el amor sagrado y universal está la llave de su salvación.
Hoy, nuevamente proclamo: HA COMENZADO LA NUEVA ERA, LA ERA DE LA NUEVA ALIANZA CON YAHVEH. Hoy, se han unido fuego con fuego, montaña con montaña, isla con isla, nieve con nieve.